Los hombres que critican a los demás

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No escuches a las personas que viven la crítica como una actitud. Su posición es la arrogancia, una superioridad inventada que se basa en el nosotros estamos bien / tú estas mal. Sus críticas no tienen otro objeto que tu persona y su propósito no es otro que el de atacarla. Para ello torpedearán toda tu base de confianza y seguridad. Todas sus conversaciones te harán sentir que eres malo, feo, loco o maldito pues saben que si activan tu Padre Crítico él se encargará de hacer el resto.

Escucha a las personas que viven la crítica como un regalo. Su posición es la cooperación, una actitud basada en la igualdad del nosotros estamos bien / tú estás bien. El objeto de sus críticas no es tu persona sino aquellas cosas que están mal y que se pueden mejorar. Te regalarán un observador diferente, una perspectiva de las cosas que puede enriquecer la tuya. Por ello iniciarán conversaciones orientadas a construir, a valorar las cosas que funcionan y a mejorar las cosas que podrían hacerlo mejor. Ellos te acompañarán a ser mejor persona y a reforzar tu confianza y seguridad.

Tú decides qué haces con las críticas que recibes. Puedes buscar la verdad esencial que contienen e interiorizarla. También puedes eliminar toda la toxicidad que detectes en ellas para que no dejar que te envenene. Los hombres que critican a los demás pueden convertirte en mejor persona, pero también pueden hacer de tu vida un infierno. Buena suerte.

Por José Luis Pérez Huertas
cartografiaemocional.wordpress.com

El Padre Crítico

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En coaching utilizamos el diálogo interno para conectar con los mensajes que el cliente se dice a sí mismo. El diálogo interno es un recurso que nos ayuda a conectar con nuestros modelos mentales y con la forma en que distorsionamos las situaciones en que vivimos para no afrontar nuestros verdaderos pensamientos y sentimientos.

En este sentido, es estremecedor ver cómo muchas veces nuestro diálogo interno está lleno de mensajes negativos que nos dirigimos, de agresiones que destruyen nuestra confianza y que deterioran la imagen que tenemos de nosotros mismos. Este diálogo interno negativo es la manifestación de nuestro Padre Crítico.

Vimos en otro artículo que el Padre es el estado del Yo que se corresponde con el yo juzgador. El Padre se puede manifiestar desde dos formas: como Padre Nutricio y como Padre Crítico. El Padre Nutricio considera, desde su mirada prejuiciosa y reguladora, que la otra persona está bien, por lo que actúa en su favor apoyándola y alentándola.

Sin embargo, el Padre Crítico aprovecha la debilidad del Adulto (nuestro yo solucionador de problemas) para controlar al Niño (nuestro yo emocional) pues lo percibe carente de valor. El Padre Crítico juzga a la persona, considera que no es merecedora ni de su amor ni de su reconocimiento y prefiere intentar controlarla. Su poder está en evitar que la persona ame y sea amada. Por ello impide que reciba cualquier tipo de caricia en forma de amor, de respeto, de consideración o de aprobación.

Lo interesante es que el Padre Crítico está presente incluso fuera de nosotros. Ha logrado salir al mundo exterior y ha se ha materializado en las reglas que rigen el mundo en que vivimos. Se encuentra en todas aquellas normas y reglas que afectan al intercambio de caricias que hacemos con los demás. Su poder se manifiesta cuando evitamos pedir, dar o aceptar aquellas caricias que queremos. A esta dictadura la llamamos la Economía de Caricias.

La economía de caricias nos condena a vivir en una existencia dedicada a interpretar guiones y a participar en juegos con nuestros semejantes con el único fin de conseguir caricias, aunque éstas sean negativas. Una excelente fábula en torno a la economía de caricias es el Cuento de los Peluches Caldos.

Lo puedes llamar como quieras: el Padre Crítico, el Yo saboteador, el Juez o el enemigo interno. Lo importante es que una parte de tí está trabajando para dominar tu lado positivo, aquel que te ayuda a solucionar problemas, a conectar con tus emociones y a depositar confianza en tí mismo. Tú decides que haces con esa parte tuya. La pelota está en tu terreno.

NOTAS

He intentado recoger en este artículo las ideas que Claude Steiner desarrolla en “El Corazón del Asunto“, publicado en castellano por Editorial Jeder.

Jeder ha editado dos videos con intervenciones de Steiner con motivo del centenario de Eric Berne. Pueden consultarse aquí y aquí

Por José Luis Pérez Huertas
cartografiaemocional.wordpress.com