El fruto del amor es el servicio

52 historias | El fruto del amor es el servicio“El fruto del silencio es la oración, el fruto de la oración es la fe, el fruto de la fe es el amor, el fruto del amor es el servicio, el fruto del servicio es la paz”. En algún momento de su vida, entregada a los demás, Agnes Gonxha Bojaxhiu pronunció esta frase. La Premio Nobel de la Paz, en 1979, no sólo dijo esta frase, porque no se trata de frases… Se trata de los hechos que inspiraron aquellas frases.

Antes de ser mediática, ella estaba haciendo. Antes de estar haciendo se estaba comunicando. Una comunicación que no sólo fue oral. Fue gestual pero fue presencial. No fue superfluo; dio su corazón. En los mensajes que recibimos en la vida, solemos quedarnos con lo superficial. Ella nos enseñó, a través de su convición católica, pero que ha trascendido a la religión, que en todo lo que hagamos en nuestra vida, debe estar la entrega desde el corazón.

La historia de Teresa de Calcuta tiene su finalidad en la paz. Esa paz interior que toda persona necesita para “ser”. Para encontrar un sentido a la vida. La paz tiene muchos frutos y entre los mencionados pero para llegar a comprenderlos debemos encontrar esa paz para poder educar. Educar es un sacrificio. Conlleva aprender para desaprender. Implica dejar de ser yo para trascender y dar nuestro corazón en pos de formar personas. En todos los ámbitos de la vida.

Muchas veces estamos esperando soluciones desde un estado o empresa, padres o tutores o quien sea. Debemos tomar el control de nuestras vidas y preocuparnos por encontrar cuál es el sentido que le queremos dar a nuestra existencia. Debemos construir. Seguir desaprendiendo lo aprendido para evolucionar. Inspirar el crecimiento personal. Éste viene dado del amor de nuestro corazón pero, ¿somos educados para ello? ¿Se nos enseña que el camino del sacrificio (bien entendido) tiene sus frutos en el servicio de educar, constantemente, a quienes nos rodean? ¿Se nos ha educado en hacernos comprender que este camino tiene un hermoso horizonte que es el del servicio hacia los demás y que ello nos hará encontrar nuestra felicidad?

La felicidad son pequeñas cosas que ocurren todos los días. Pero para ser felices debemos saber distinguirlas. Teresa de Calcuta, a través de su historia, nos muestra un camino: encontrar cuál es el fruto que origina nuestra trascendencia hacia una vida mejor, propia y de la de las personas que nos rodean.

El fruto del amor es el servicio. El camino es la educación para saber encontrarnos.

Sebas Morelli Jaimez

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