No he leído a G. Michael Hopf. Es un militar y escritor estadounidense que nació en 1970. Ha publicado gran cantidad de novelas especializadas en el género apocalíptico y con un gran éxito. En 2016, “Those Who Remain: A Postapocalyptic Novel 7 (New World)”, atrajo la atención de muchos, por una frase o concepto filosófico: “Los tiempos difíciles crean hombres fuertes. Los hombres fuertes crean tiempos fáciles. Los tiempos fáciles crean hombres débiles. Los hombres débiles crean tiempos difíciles”.

Actualmente vivimos un escenario, por lo menos en el mundo occidental, catastrófico. Todo lo que vemos, escuchamos o leemos nos lleva directamente al apocalipsis. ¿Caerá antes el meteorito? ¿Llegarán los extraterrestres? ¿Otra nueva pandemia? La culpa es de las empresas malvadas que quieren lucrarse indiscriminadamente. La culpa es del Estado opresor que quiere coartar nuestras libertades y freírnos a impuestos. El que no encuentra chivos expiatorios es porque no quiere o le da pereza.

En 2021, Ray Dalio, uno de los más importantes emprendedores e inversores de nuestra época, publicó “Principios para enfrentarse el Nuevo Orden Mundial”. Como subtítulo: “Por qué triunfan y fracasan los países”. Estoy en su lectura que no es sencilla pero atractiva y necesaria para comprender qué podemos esperar de esta era de cambios tan disruptivos como los ha habido en otros tiempos aunque no en los recientes. Estamos siendo protagonistas de una revolución digital que sucede a la industrial.

Dalio (1949) es contundente: “Lo más importante que quiero transmitir es que cuando los ciclos se alinean, las placas tectónicas de la historia cambian y la vida de todas las personas se ve alterada de manera significativa. A veces estos cambios son terribles y a veces son muy positivos. Sin duda, aunque muchas personas no anticipan que así vaya a suceder, seguirán ocurriendo en el futuro”. Un libro de 660 páginas que aglutina historia, análisis, gráficos y comparativas. Un libro que no será indiferente.

¿Estamos preparados? Entre Dalio y la frase de Hopf, ¿comprendemos qué está ocurriendo? A nivel macro, poco o nada podemos hacer, más que estar informados (que no sobre informados) y atentos al contexto; adaptarnos. A nivel micro, ¿cuáles son nuestras fortalezas y debilidades? ¿Trabajamos en ellas o nos suponemos un pasajero que deja llevarse a un destino incierto cual acto de fe esperando certezas que alivien el camino de la vida? Sea como sea, ¿elegimos nuestro camino o lo dejamos al azar?

¿Por qué todo este planteo en este artículo? Más allá de lo personal y de un entorno complejo, incierto, ambiguo y volátil, no es muy distinto a otros tiempos pasados. Ocurre que nos toca vivir lo que leímos en libros de historia o en documentales bien argumentados y sólidos de criterio y objetividad. Quienes conocemos el mundo comercial, la calle en su versión diaria y no la del escritorio virtual, sabemos un rato largo de fortaleza mental, perseverancia, paciencia, mucha actividad y actitud.

La venta y la calle crean hombres y mujeres fuertes para tiempos difíciles. ¿Acaso vender, vende cualquiera? No, por supuesto que no. Los hombres y mujeres fuertes crean tiempos fáciles para sus clientes; vocación de servicio. Los tiempos fáciles no existen en el vocabulario comercial; por ello no nos relajamos nunca. Nos permitimos días malos pero la debilidad sabemos a dónde conduce. No es negocio. ¿Hombres y mujeres débiles creando tiempos difíciles? La venta pone a todo el mundo en su lugar.

El contexto es muy complejo. Sí pero también aporta nuevas oportunidades. La extinción de la humanidad aún no ha llegado. Mientras tanto, las ganas, la actitud por crecer, el no caer en excusas y lamentos, harán de esta profesión, la mejor del mundo. Leer (de todo para ser personas “interesantes”), actualizar nuestras habilidades sociales y mantenernos informados, nos llevará a que las oportunidades nos encuentren.

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