Existen algunas verdades a la hora de afrontar la búsqueda de trabajo pero mucha gente no las quiere ver. Uno de los libros más vendidos en el terreno de los que buscan trabajo o un cambio en su carrera se llama ¿De qué color es su paracaídas? (2011) del estadounidense Richard Nelson Bolles (1927-2017). Con este tipo de lecturas, siempre me gusta remarcar que se trata de hacer una transferencia de lo que leemos y cómo adaptarlo a nuestra realidad. En él, nos marca seis verdades básicas:

Siempre existen trabajos disponibles. Las personas se lesionan, se ponen enfermas, abandonan, se jubilan o fallecen.

Hay numerosas formas de buscarlos. Este libro describe las cinco mejores y las cinco peores, en relación con la efectividad.

Si no puede encontrar los empleos que están disponibles, es porque está usando el método erróneo para hallarlos. Consejo: los currículos tienen un historial terrible para localizar trabajos. Sólo se ofrece y acepta un empleo por cada 1.470 currículos que circulan por todo el mundo laboral.

Si no puede encontrar los empleos que están disponibles, tiene que cambiar su método de búsqueda de trabajo. Esto comportará, casi seguro, más tiempo de su parte para informarse sobre el mercado laboral y para investigarse a sí mismo.

Si no puede encontrar el tipo de trabajo que ha desempeñado anteriormente, debe plantearse un cambio de profesión, basado en el hecho de que sus competencias funcionales son transferibles de un ámbito a otro. Esto implica una especie de inventario, por su parte, no sólo de qué competencias posee, sino de cuáles son las que le complacen más.

La clave del éxito de la búsqueda de empleo es la esperanza y la perseverancia. Muchas personas sin empleo no consiguen encontrarlo, simplemente porque desisten muy pronto.

Se trata de afrontar estas verdades que Bolles nos pone de preámbulo. Hace un par de años ya había escrito un artículo sobre este libro que, un ex Director Comercial, me recomendó y que me ayudó en el cambio de enfoque sobre mi futuro profesional 12 años atrás. Creo que debemos observar nuevas formas de visualizar nuestra realidad profesional y personal. En una era donde la Inteligencia Artificial nos está mostrando un camino de retos desconocidos, la constancia y la perseverancia harán el resto.

Siempre recuerdo algo que aprendí a lo largo de la vida profesional y es que la persona que acaba siendo contratada no es necesariamente la más adecuada para el puesto, sino la que sabe mejor cómo conseguir que la contraten. La confianza propia es intransferible y una “obligación” trabajarla. Es deseable no caer en el derrotismo mediático. Nuestro entorno puede limitar y ahogar la esperanza y los proyectos personales y profesionales. El camino de la disciplina nos llevará a buen destino.

¡Hola! ¿Cómo puedo ayudarte?