Pensamiento uno

¡Me encanta la comunicación! Creo que repasar unos conceptos elementales son necesarios para equipos en crecimiento pero también hay que practicar la comunicación eficaz de forma constante. De esta manera, saldrán beneficiados nuestros clientes. ¿Cuáles son esos conceptos elementales? Conocer las responsabilidades que tenemos como emisores de un mensaje. Comprender las barreras de los receptores. Preguntarnos si estamos utilizando los canales de comunicación idóneos. Pedir feedback. Observar si estamos usando los mismos códigos o lenguajes comunicativos y tener en cuenta el contexto en el que estamos comunicando. El liderazgo y la persuasión tienen poco que decir si no existe una sólida base de conocimientos en comunicación.

Pensamiento dos

Por supuesto que debemos utilizar todas las herramientas tecnológicas de medición que tengamos a nuestro alcance pero también será clave estar al lado de nuestra gente: escuchar, observar, ser empáticos y asertivos. Comprender dónde necesitan mejorar y orientarlos. «Educarlos y formarlos» en la consecución de los objetivos establecidos. Aunque, quizá, lo más interesante es comprender si hay un riguroso análisis; si hay pensamiento crítico. ¿La gente sabe por qué hace lo que hace? ¿O busca cumplir unos objetivos sin más? Donde no exista un fuerte nivel de análisis, debemos ayudar a nuestros equipos en ello.

Pensamiento tres

Para que ese escenario se dé, debemos crear seguridad psicológica en nuestros equipos. De nada sirve pedir feedback, proponer cambios, delegar tareas, si la gente no confía en sus responsables o en el ambiente que se respira dentro de una empresa o departamento. Una cultura de crecimiento constante debe tener libertad de expresión, respeto por las ideas contrarias. Una cultura de crecimiento constante debe tener ausencia de juicio y estereotipos. No hablo de un mundo idílico. Hablo de una cultura que se hace todos los días y que encontrará barreras pero que sean las mismas personas las que se sientan «seguras» para responsabilizarse por sus actos. Cuando esto existe dentro de la organización, el cliente externo lo «disfruta» como un valor.

Pensamiento cuatro

Estoy muy de acuerdo en cómo un asistente tecnológico puede ayudarnos a mejorar nuestras capacidades comunicativas y que se «viralicen» y creen un equilibro de colaboración y aprendizaje de forma interna que, por supuesto, repercutirá de forma externa; hacia nuestro cliente final. De esto no hay dudas pero, ¿cómo es esa relación y colaboración entre mis colegas? Crear ambientes de trabajo sanos y divertidos es un objetivo que perseguimos todos aunque no debemos olvidar que, como en cualquier familia, tantas horas juntos puede generar roces y será importante que las mismas personas aprendan a autogestionarse. Por ello también es clave la inteligencia emocional. Debemos fomentarla para que la colaboración y el aprendizaje sean honestos. ¿Tenemos que dejar todo en manos de la inteligencia artificial?

Pensamiento cinco (y último)

La celebración de los éxitos es esencial para la motivación de nuestra gente. El criterio de que se paga para ello, no es suficiente en el medio y largo plazo. Pero más allá de celebrar, la buena educación y los valores son los que marcarán el verdadero sentido de pertenencia y el compromiso de nuestros equipos de trabajo. Pedir las cosas por favor y dar las gracias, abren muchas puertas. Estar al lado de nuestro equipo (practicar la empatía emocional y honesta) cuando hay un problema, es insustituible.

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