Este pasado domingo 24 de marzo, Carlos Sainz Vázquez de Castro (Madrid, 1994), ganó el tercer gran premio de su historia en la Fórmula 1, en el circuito de Albert Park (foto: Martin KEEP / AFP). Tercera carrera de la temporada, Melbourne (Australia), vio como el piloto madrileño vencía de punta a punta y con una conducción sólida y sin errores, luego de que, tan sólo, hace dos semanas, hubiera pasado por el quirófano para una operación de apendicitis. ¿Qué podemos rescatar de esta gran victoria?

La realidad nos indica que, el uno de febrero, Ferrari oficializó lo que estaba siendo un secreto a voces: Lewis Hamilton, siete veces campeón del mundo, correría con la Scuderia a partir de 2025. Si bien Carlos Sainz Jr. fue el primero en enterarse, no se lo esperaba. Por lo tanto, está corriendo para un equipo con el que acaba contrato con la finalización de este 2024. ¿Qué será de su futuro? Aún nadie lo sabe (o eso es lo que públicamente no se conoce). ¿Cómo nos comportaríamos en nuestra vida ante esto?

Con 29 años de edad, Carlos ha confesado que el golpe fue duro pero que no puede lamentarse y que, una vez asumida su nueva realidad, tiene que dar lo mejor de sí mismo en Ferrari ya que muchos ojos estarán puestos en él de cara a cerrar un acuerdo, en los próximos meses, con un equipo competitivo para el año que viene. Rodeado de su núcleo más cercano, mostró madurez para gestionar la situación. ¿Cómo es nuestra reacción ante una situación similar en nuestra vida? ¿Quiénes nos aconsejan?

Luego de una operación, su voluntad para volver a subirse a un monoplaza es más que destable. Cuando tenemos un contra tiempo, ¿cuál es nuestra capacidad de sacrificio para volver y recuperarnos lo más pronto posible? ¿Cómo es nuestra capacidad de superación? ¿Cómo son nuestros diálogos internos? ¿Qué nos decimos a nosotros mismos? Se puede estar tentado en pensar que es un deportista de élite y que lo tiene todo para volver y dar lo mejor pero, ¿cuántos casos hemos visto en el sentido contrario?

A pocas vueltas para el final, se planteó la posibilidad de obtener un punto extra si hacía la vuelta rápida de la carrera pero optó por no asumir riesgos y llevar el coche a casa con la victoria en el bolsillo. Soy un convencido de la importancia de asumir riesgos en todo lo que hacemos pero, sin la información correcta y el asesoramiento lógico, lo otro es el suicidio. Faltando pocos metros para llegar a meta, pidió al equipo que le avisaran a su compañero de equipo que se acercara para entrar juntos. 1-2 de Ferrari.

Una carrera de coches, en este caso la elite del motor mundial que es la F1, no es sólo 20 pilotos dando vueltas a un circuito. Es sabiduría y estrategia. Miles de personas involucradas para, dentro de la competición, dar lo mejor de cada uno en su responsabilidad y al servicio de cada equipo. En estas últimas semanas, y ante la salida de Ferrari y su operación de apendicitis, Carlos nos demostró capacidad de sacrificio, mentalidad de ganador, trabajo duro y superación personal y profesional.

Las pequeñas (o no tanto) barreras que la vida nos pone, forman parte de nuestra “memoria” para crecer, evolucionar… para madurar. Cómo interpretemos y asimilemos ello, marcará y forjará nuestro carácter. Los deportistas, sobre todo, nos muestran mucho de ello y la importancia de observarlos y aprender. Dijo Toni Nadal: “Para mí sólo hay un fracaso en la vida: no estar dispuesto a hacer lo necesario. Nunca consideré una derrota de Rafael como un fracaso”. “Nunca una excusa nos hizo ganar un partido”.

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